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domingo, 28 de diciembre de 2014

Anexo II Procedimientos metodológicos Modelo Sistémico Batesoniano Tesis Vivina P. Salvetti

Esta entrada  corresponde al anexo II que justifica la incorporación de la teoría general de sistemas para articular los conceptos rectores de Gregory Bateson y se presenta como otro de los capítulos claves en mi Tesis de licenciatura en Ciencias Antropológicas
Hay tantos malentendidos respecto a lo que involucra la complejidad por un lado y los conceptos de Bateson por el otro que en este anexo incluyo un recorrido histórico que deslinda entre lo que realmente permite considerarse teoría general de sistemas y lo que no lo es.
Debo confesar que debido a las complejidad del tema (valga la redundancia) para esta ocasión me he tomado la libertad de modificar ligeramente el texto original correspondiente al anexo I presentado en mi tesis.
Tal modificación responde a  clarificar el tema,  aunque las ideas rectoras permanecen inalteradas.

El anexo III también incluído en esta entrega reproduce el texto original de la Tesis y describe la aplicación del modelo sistémico batesoniano sobre el caso de estudio, en este caso, la emergencia de cambios observables en la Memoria como respuesta a la puesta en común de emociones vinculadas al espacio compartido.

Espero que lo disfruten

Vivina Salvetti

ADVERTENCIA  para copiones que se hacen los distraídos: El diseño gráfico del modelo sistémico y fruto de  incontables desvelos,  es de mi exclusiva autoría y se encuentra registrado adecuadamente como tal.

IMPORTANTE :Una versión de este artículo aparecerá publicado en Salvetti, V. “Abordaje sistémico sobre el pensamiento de G. Bateson: Emergencia observable de metapauta en contextos isomórficos”. Cuadernos del Sur - Filosofía, 42,. En prensa. (Universidad Nacional del Sur, Argentina)










Anexo 2. Procedimientos metodológicos. Modelo Sistémico Batesoniano          
2.1     Introducción
            2.2    Teoría General de Sistemas ¿nuevo paradigma?
            2.3    Principios de jerarquía lógica- Aportes de Gregorio Klimovsky
            2.4    Un Bateson, dos Sistemas
            2.5    Contexto sistémico de Aprendizaje
            2.6    Contexto Sistémico de Comunicación
            2.7    Modelo sistémico batesoniano. Articulación sistémica de contextos

Anexo 3. Modelo Sistémico Aplicado sobre la localidad de Puelches               
                   Presentación de modelo sistémico aplicado al caso de estudio

           

Anexo 2 Procedimientos Metodológicos - 
 Modelo según teoría general de sistemas basado en conceptos de Gregory Bateson
 
“Los ensayos, esparcidos a lo largo de más de treinta y cinco años, se combinan para proponer una nueva manera de pensar sobre las ideas…. A esta manera de pensar la llamo la "Ecología de la mente"… Es una ciencia que no existe aún como cuerpo organizado de teorías o conocimientos.” 
                              (Gregory Bateson, Pasos hacia una ecología de la mente, introducción)


  

Resumen 
  Este modelo inspirado en los pensamientos de Gregory Bateson funda su necesidad en muchos  malentendidos vinculados con la mirada holística de este prolífico antropólogo.  El modelo de baja complejidad que persigue sus ideas rectoras responde a principios de la teoría general de sistemas sistematizada  por Ludwig von Bertalanffy, donde la distinción batesoniana entre contextos  resulta fundamental para el análisis de fenómenos emergentes particulares.
   Ateniéndose a principios de diferenciación, isomorfismo, y jerarquía lógica de los sistemas, el modelo articula dos estructuras lógicas que responden a elementos conceptuales publicados por Bateson tales como contexto de niveles de Aprendizaje y contexto de Comunicación que respetan los niveles de tipificación lógica defendidos por Bertrand Russel y reformulados por Gregorio Klimovsky. El flujo de carácter no-dialéctico entre  sistemas complementarios deslinda entre lo dado y lo posible y permite asimismo la emergencia de una metapauta que  retroalimenta cambios en el sistema general.
  El modelo básico  admite el reemplazo de  elementos una vez salvada su correspondencia lógica y se presenta como herramienta operativa para abordar fenómenos tales como estabilidad y cambio cultural, o  memoria e identidad.

  Palabras clave:      Isomorfismo lógico  -   Flujo No dialéctico  -  Metapauta
Abstract:
  This model inspired by the thoughts of Gregory Bateson bases its necessity in many misunderstandings related to the holistic view of this prolific anthropologist. The model of low complexity pursued its guiding principles responds to principles of general systems theory systematized by Ludwig von Bertalanffy, where batesonian distinction between contexts is essential for the analysis of specific emergent phenomena.
  According to principles of differentiation, isomorphism and logical hierarchy of systems, the model articulates two logical structures that correspond with Bateson´s conceptual elements such as learning context and communication context respecting levels of logical typing defended by Bertrand Russell. The flow of non-dialectical nature between complementary systems distinguish between what is given and what is possible and allows the emergence of a feedback metarule that changes in the overall system.
  The basic model supports replacing elements once saved his logic correspondence. The same model basic is presented as an operational tool to address phenomena such as stability and cultural change or memory and identity.
  Keywords:    Logic Isomorphism   -   Non-dialectical Flow    -   Metarule

Introducción
  Toda aventura de conocimiento implica superar diferentes desafíos y la búsqueda de un modelo que consiguiera articular los conceptos centrales que Gregory Bateson elaboró y presentó a lo largo de su carrera no fue la excepción. Desde el principio hubo que atender a la advertencia de que su manera de pensar era diferente de la de la mayoría de los científicos e investigadores, diferencia que sin embargo proporcionó el estímulo necesario como para acometer una empresa de tal envergadura.
  Estas páginas procuran entonces desentrañar el sentido último de los conceptos que Gregory Bateson definió como Ecología de la Mente:
“La Ecología de la Mente es una nueva manera de pensar sobre la naturaleza del Orden… un cuerpo unificado de teoría tan global que arroja luz sobre todas las esferas particulares de la biología y las ciencias de la conducta… Es interdisciplinario… en el sentido que descubre pautas comunes a muchas disciplinas” (Bateson 1991b: 19)     
  Se trata de una definición que requiere de la selección de un método que atienda a las prerrogativas anticipadas por su autor: “El método de esta metaciencia… procura tanto la “descripción doble o múltiple” como la yuxtaposición de procesos mentales para descubrir las pautas subyacentes así como la economía de su formación  (Bateson 1991b: 20, el resaltado es mío). Esta afirmación, al admitir el carácter sistémico de la propuesta  justifica entonces una adecuación de sus elementos dentro del marco de la Teoría General de Sistemas
  Una vez remitido entonces al objeto propuesto por su autor respecto de una ecologia de la mente en tanto ámbito de investigación y a fin de atender entonces a los conceptos metodológicos más elementales que introducen y adecuan las ideas rectoras de Bateson dentro de un modelo sistémico, presentaré a continuación las propuestas de Bertalanffy que definieron en 1968 el alcance de la Teoría General de Sistemas (Bateson 1991a:15).

Teoría General de los Sistemas ¿nuevo paradigma?
  Las propuestas batesonianas sobre una nueva manera de observar los fenómenos se  hallaron insertas en un clima que comenzaba a cuestionar el carácter aislado de los abordajes científicos. Se trata de cuestionamientos que hallaron su lugar en un  ambiente intelectual atravesado  por la teoría de la relatividad de Einstein, donde una vez más, la física se constituyó en la punta de lanza para nuevos abordajes en el resto de las ciencias. Las inquietudes intelectuales formuladas desde ámbitos diversos condujeron en 1954 a la formación de una Sociedad para una Teoría General de los Sistemas  (TGS) como ámbito interdisciplinar para debatir distintos problemas y anomalías.
  En  Teoría General de Sistemas” presentado en 1968, Ludwig von Bertalanffy describe las razones personales que motivaron su cambio de enfoque. Desde su práctica como biólogo, comenzó a observar muchas diferencias entre el comportamiento de elementos abordados de modo aislado y el mismo fenómeno estudiado en intercambio con otros elementos y que daban lugar a efectos no previstos. La reiteración experimental de este comportamiento condujo a sus primeras reflexiones sobre la necesidad de un abordaje que considere estos fenómenos diferenciados en interacción.
  Uno de los malentendidos más frecuentes respecto a la Teoría General de Sistemas tiene que ver con reducir su aplicación al desarrollo de modelos tales como la Cibernética o algunas teorías de la Complejidad. Vale la pena aclarar que la Teoría General de Sistemas  involucra un campo mucho más amplio de reflexión, que excede los modelos matemáticos o computacionales. 
Carlos Reynoso, antropólogo especializado en teorías de la complejidad, cuestiona estos lugares comunes: Creencias que afirman, por ejemplo, que cualquier modelo más o menos formalizado o axiomatizado califica como un modelo sistémico, que los modelos sistémicos equivalen sencillamente a modelos matemáticos o computacionales, o viceversa. Existen de hecho, numerosos modelos formales o axiomáticos que son más bien mecánicos o estadísticos, así como existen modelos sistémicos sin cuantificación. Tampoco es verdad que la Inteligencia Artificial, la Investigación Operativa, la Teoría de los Juegos, la informática, la teoría de autómatas y otras esferas de teorización y práctica científica se hallen invariablemente de acuerdo con la teoría de sistemas, pertenezcan  a ella o compartan su ideología básica.” (Reynoso 1998: 244, el resaltado es mío)
Según palabras del mismo Bertalanffy hay dos maneras de introducirse en el enfoque sistémico:

               a) Aceptar  alguno de los modelos disponibles de sistema (tales como los cibernéticos o los sinergéticos) y derivar rigurosamente la teoría consiguiente.
            b) Partir de problemas reales observados por distintas disciplinas, mostrar la necesidad de una mirada sistémica y desarrollar un modelo particular. Semejante procedimiento no presenta una exposición rigurosa de una teoría y los elementos dados admiten reemplazarse atendiendo los principios de la TGS que permiten el abordaje transdisciplinar. De acuerdo con la recomendación del autor, esta segunda opción no solo proporciona una visión panorámica del problema en cuestión, sino que atiende al objetivo de la Sociedad para TGS sobre un nuevo modo de pensar  los fenómenos y permite erigirse como punto de partida de un campo más extendido en investigación. (Bertalanffy 1989: XI y XII) 

  Bertalanffy pasa entonces a enumerar ejemplos de problemas sobre los que la mirada sistémica puede proporcionar alguna resolución.
  Desde lo biológico cuestiona por ejemplo la noción de que la vida misma implique un mantenimiento del equilibrio, cuando es posible abordarla como una serie de reacciones  adaptativas ante los desequilibrios. Esto le sirve para proponer que un perfecto equilibrio biológico-funcional y carente de reacciones conduce a la muerte por inactividad. Se trataría del mismo principio que extendido al campo de lo social, le permite a Bertalanffy describir cómo personas encerradas en aislamiento y sin estímulos externos de ningún tipo terminan enloqueciendo. (Bertalanffy 1989:196-213)
  La teoría sistémica aplicada a lo psicológico también puede acercar alguna resolución a los problemas que tiene Freud para explicar la capacidad creativa de todo ser humano, donde la noción de sublimación (tomada de la química) resulta por mucho insuficiente para dar cuenta de la producción creativa[1] de símbolos que nos distingue como homo sapiens. (Bertalanffy 1989:217-232)
  Con miras a resolver estos problemas que atañen a distintas disciplinas, la Sociedad para la Teoría General de Sistemas se abocó desde sus inicios a investigar el isomorfismo lógico de conceptos provenientes de estructuras diferenciadas con el propósito de facilitar la transferencia de conocimientos entre ámbitos aparentemente irreductibles,  hasta lograr un genuino abordaje transdisciplinar  sobre los problemas. (Bertalanffy 1989: 38)
  Sin embargo, atenerse a los principios de isomorfismo, diferenciación y jerarquía lógica[2] de los sistemas como paso previo a su articulación sistémica, constituye el aspecto más relegado en los debates sobre la superioridad de los modelos clásicos de carácter lineal, defendidos por Bertrand Russell. Si bien es posible concordar con Russell cuando sostiene que “el progreso científico se ha hecho por análisis y aislamiento artificial” en tanto hecho histórico innegable, no podemos seguirlo cuando en su defensa de los modelos clásicos cuestione la noción de articulación sistémica posterior. (Bertalanffy 1989:69,70)
  Siguiendo las propuestas de la TGS, la confección del modelo de ecológíco de la mente que justifica esta presentación requiere entonces como primer paso de la construcción de dos estructuras formales de carácter isomórfico que atiendan a principios de jerarquía lógica.
  Tal isomorfismo  remite necesariamente a la Tipología lógica tantas veces mencionada por Bateson, que fuera presentada por Bertrand Russell y reformulada exitosamente por Gregorio Klimovsky, a continuación.  

Principios de Jerarquía  - Aportes de G. Klimovsky
  En el texto Las desventuras del conocimiento científico (1994), Klimovsky distingue entre términos científicos particulares, con carácter de palabras aisladas y enunciados que trasmiten información sobre el estado de cosas. La aplicación de los principios de la lógica sobre los enunciados de una teoría lo lleva a proponer una jerarquía de niveles lógicos para todo enunciado científico derivada de los diferentes niveles de abstracción de la realidad propuesta por Russell. (Klimovsky 1994) A grandes rasgos, estos niveles pueden sintetizarse de la siguiente manera:
  I nivel: corresponde al nivel de selección de datos, ya se traten de términos con clara referencia empírica o términos teóricos, cuyo carácter conceptual  presuponen una teoría anterior.
  II nivel: Corresponde al nivel de interpretación de los datos, (Klimovsky los denomina  generalizaciones) interpretación obtenida mediante inducción.
  III nivel: Es el nivel de la propuesta teórica o “salto creativo”. Mediante enunciados teóricos puros  (abstractos) y mixtos (enunciados que vinculan lo teórico y lo observable con base empírica) presenta una propuesta garantizada mediante deducciones lógicas[3] derivadas del segundo nivel. (Ver tabla 1) [4]


 Como se mostrará a continuación, las dos estructuras que componen el modelo sistémico   batesoniano procuran respetar la jerarquía lógica propuesta por Klimovsky. El isomorfismo de los dos modelos diferenciados es de carácter lógico-lineal, con lo que los requisitos de la TGS quedan cubiertos para su articulación sistémica posterior, cuyo flujo es de carácter circular y no-dialéctico debido a que ocurre entre sistemas complementarios.
  
Un Bateson, dos sistemas
  Muchas de las dificultades para dilucidar  los rodeos del pensamiento batesoniano se deben a un Nudo Gordiano cuya resolución solo puede darse con un corte limpio entre dos modos de ver el mundo.
  Mi propuesta de elaborar dos estructuras lógicas contando con los elementos conceptuales elaborados por el mismo científico, toma como punto de partida sus intereses primarios vinculados con la biología, y su posterior “conversión a la antropología” como él mismo solía decir luego de compartir un breve viaje con Alfred Haddon, miembro de la mítica expedición al estrecho de Torres a fines del siglo XIX.
  Una lectura de sus textos más conocidos muestra su movimiento reflexivo pendular entre un abordaje de los fenómenos adaptativos de la conducta con métodos propios de la biología  (o ciencias naturales) y otro sobre los distintos modos de comunicación, con  métodos propios de las ciencias sociales.
  Esta distinción explícita justifica la construcción de dos modelos basados en el pensamiento del mismo autor, a los que denomino contexto sistémico de Aprendizaje a uno y contexto sistémico de Comunicación al otro, que atienden a los términos proporcionados en dos de sus más conocidos papers  (Bateson 1942 y 1954) debidamente contextualizados, y organizados según los niveles lógicos correspondientes a toda teoría científica.
  Estos modelos atienden entonces a las premisas fundamentales de la TGS que postula la construcción de modelos diferenciados cuyos elementos dados sean reemplazables una vez salvada su correspondencia en niveles lógicos como paso necesario para su articulación sistémica posterior.

Contexto de niveles de Aprendizaje
  La elaboración del contexto sistémico de aprendizaje adaptativo considera la Jerarquía de niveles de aprendizaje presentada en 1942.[5] (Bateson 1991a)
  Según los datos allí proporcionados por Bateson, la elaboración de sus categorías halla su fundamento en estudios previos de contextos de recompensa y castigo tal como venían siendo estudiados desde las tradicionalmente llamadas ciencias naturales. (Categorías qué él mismo se ocupó de ordenarlas siguiendo la jerarquía lógica de Russell, dato no menor si este trabajo propone una presentación basada en sus ideas)
  El modelo busca reproducir la correspondencia entre el concepto que Bateson denomina “proto-aprendizaje” (Bateson 1991-a: 190,195) con aquel primer nivel que describe la percepción primaria de experiencias diferentes compartida con el perro de Pavlov.
  A continuación Bateson denomina al segundo nivel de abstracción con el término deutero-aprendizaje, (Bateson 1991a: 194,195) que describe el modo en que un individuo aprehende las diferencias entre las situaciones en las que se encuentra (situación a / situación no-a). La percepción retrospectiva  deriva en un condicionamiento de la conducta que corresponde a una situación dada. Se trata de una instancia en las que el individuo discrimina entre situaciones dadas, o conocidas.
  Si bien en su trabajo de 1942 no se encuentra explícito, basándome en textos posteriores es posible proponer un tercer nivel de abstracción que denomino neo-aprendizaje [6] en el que el individuo imagina la posibilidad de una conducta diferente, característica humana que implica tanto la creatividad  como la posibilidad de desaprender el condicionamiento adquirido. Es el nivel donde un individuo se da cuenta que puede liberarse del “doble vinculo” patológico. Si bien su famoso trabajo “Hacia una teoría de la esquizofrenia” publicado en 1956 en cooperación con otros terapeutas, presenta una descripción del doble vínculo como “patología de la comunicación”, al parecer Bateson (como autor del concepto) personalmente insistía en considerar al doble vínculo como una conducta aprendida, (y por lo tanto con posibilidad de dejar de serlo) a juzgar por su trabajo de 1959 presentado de manera individual:
  “He usado el título ‘Requisitos mínimos para una teoría de la esquizofrenia’ y lo que tenía en mente al elegir este título era una discusión de los corolarios que esta teoría del doble vínculo tiene para el campo más amplio de las ciencias de la conducta” (Bateson 1991a: 273)
  Una vez considerado estos aspectos, la siguiente tabla organiza estos aspectos con el propósito de presentar lo que he denominado contexto de niveles de aprendizaje, que procura  articular los diferentes niveles de conducta adaptativa en una jerarquía lógica tal que distinga a su vez entre contextos dados y contextos posibles (ver Tabla 2 ) [7]


Contexto de niveles de Comunicación
  A continuación se presentan aquellos conceptos batesonianos que servirán a los efectos de presentar una jerarquía lógica de los niveles de comunicación humana[8], basado en su conocido trabajo presentado en 1954 “Una teoría del juego y la fantasía”
  La riqueza conceptual que presentó en unas pocas páginas, particularmente su noción de marco de referencia generaron una efervescencia intelectual de tal carácter que dieron lugar, entre otros, al desarrollo del concepto de Frame por parte del sociólogo Erwin Goffman, así como los largos trabajos de antropólogos como Ray Birdwhistell  (estudios sobre la gestualidad humana) o de Eduard Hall y sus estudios sobre la construcción cultural del espacio, donde discute su carácter de categoría innata y universal (Winkin 1976)
  En el mencionado artículo de 1954 (Bateson 1991a) describe los siguientes niveles de comunicación humana:
  El primer nivel corresponde al de los mensajes básicos, tanto emitidos como recibidos. Desde el punto de vista cognitivo y recordando la frase de Bateson de que conocemos a partir de las diferencias, en lugar de mensaje a y mensaje b, presento un mensaje A y otro no-A, para indicar el nivel más básico de percepción de lo diferente. (Bateson 1991:207)
  El carácter binario del nivel básico de comunicación, [9] permite considerar también como elementos reemplazables el lenguaje verbal y corporal, así como  oralidad y  escritura, en tanto pares binarios de tipos de soportes para todo mensaje básico percibido. Sin embargo en esta ocasión tomo como punto de partida los mensajes A y No-A.[10]
  Entre los enunciados del segundo nivel presentados en  1954, se encuentran dos conceptos teóricos de gran riqueza, tales como su mención de reglas metalinguisticas (o metalenguaje) que permiten establecer un marco de referencia cuyo propósito es distinguir entre un fondo-figura ya dado. El término metalinguistico indica una reflexión acerca del lenguaje, un nivel de abstracción sobre lo empírico, donde el marco permite  diferenciar entre contextos dados (fondo y figura) como paso necesario para interpretar adecuadamente un mensaje. Es importante tomar nota de que Bateson mismo está definiendo su concepto de marco (“frame”) como elemento que permite la interpretación de mensajes ya dados, algo que tampoco a su vez ha sido adecuadamente interpretado por los que utilizaron  posteriormente el concepto. (Bateson 1991a: 209, 216 y 217)
  El tercer nivel de abstracción es el correspondiente al nivel Metacomunicativo, nivel definido por el mismo Bateson como “aquel mediante el cual un individuo advierte la posibilidad de comunicarse en una multiplicidad de niveles” (Bateson 1991a: 207)   Es el nivel de los mensajes posibles, (obviamente no dados)  y por tanto, creativos.
  Estos  conceptos se integrarán en la tabla 3  [11]                                                                          


Articulación sistémica de los contextos
  La presentación de dos modelos analíticos isomorfos, diferenciados y de idéntica jerarquía lógico-lineal, constituye tan solo el primer paso para su vinculación sistémica posterior.
  Tal como introduje anteriormente, el pensamiento holístico de Bateson  permite su abordaje a condición de distinguir dos sistemas diferenciados primero, para articularlos  sistémicamente después, donde los conceptos de feedback  y comportamiento emergente,[12] permiten visualizar en un solo plano el sentido circular de las reflexiones batesonianas. (Ver Tabla 4) [13]
 
  La articulación sistémica tiene la pretensión de poder presentar al Marco de referencia  como un emergente del segundo nivel del contexto de aprendizaje que afecta y es afectado por el contexto de comunicación. El concepto de Metapauta  en cambio, permite definirse como comportamiento emergente del tercer nivel del contexto de aprendizaje pero que afecta y es afectado por los mensajes del nivel metacomunicativo.
  Considerarlos como emergentes (efectos que afectan y son afectados sistémicamente) permite comprender cómo:
a)       el marco batesoniano (que distingue fondo y figura percibidos) define aquella capacidad  que permite condicionar la conducta a una situación dada.
b)      la metapauta batesoniana (en tanto emergente del tercer nivel de aprendizaje) introduce la posibilidad de desaprender lo aprendido como respuesta consecuente a todo mensaje novedoso proveniente del tercer nivel comunicativo.[14]
  El modelo sistémico que se presenta  permite distinguir:
a)      El sentido circular de la trayectoria  (Sistema A afecta y es afectado por B).  Además de no-lineal y por tratarse de un flujo entre sistemas complementarios, es definido también como flujo no-dialéctico, concepto crucial que introduce la emergencia de fenómenos contingentes particulares.
b)      El flujo entre sistemas introduce la emergencia del Marco de referencia particular en el nivel de lo dado (enmarca y distingue la conducta adecuada al fondo–figura de una situación dada)
c)      La Metapauta en cambio, emerge desde el nivel lógico de lo posible, y  procede a contribuir con elementos novedosos que pasarán a formar parte del marco de lo dado, constituyendo el factor inicial crucial que termina transformando el sistema total a largo plazo.
  Cabe concluir consignando la aclaración de que mientras el marco de referencia ocurre en toda situación de interacción, la metapauta, no siempre ocurre.

Conclusiones
  La propuesta inicial de ubicar el momento de un pequeño cambio que da inicio a grandes transformaciones, derivó en una investigación del pensamiento de Gregory Bateson, cuyo carácter holístico, sistémico y antropológico representó el desafío de articular sus ideas  dentro un modelo sistémico básico que permitiera su aplicación posterior sobre un caso particular.[15]
  El desarrollo global de esta presentación estuvo guiado entonces por dilucidar el pensamiento batesoniano mediante la realización de un modelo sistémico basado en sus reflexiones, y poder demostrar su  operatividad. El consecuente modelo sistémico inspirado en Bateson  se presenta entonces como una versátil herramienta operativa que permitiría arribar a la comprensión de numerosos procesos  estudiados por los antropólogos.
  El propósito de hacer inteligibles los rodeos batesonianos que devienen en lo que denominé   un nuevo nudo gordiano, resultó favorecido por la decisión  de cortar en dos sus conceptos nodales, en un movimiento introductorio que no solo permitió atender a los requisitos básicos de la teoría general de sistemas, sino que favoreció la elaboración de un modelo que según espero, permita visualizar de manera integral el sentido de sus búsquedas personales.
  Esta aventura realizó su puntapié inicial en el momento de distinguir operativamente entre el contexto de niveles de aprendizaje y el contexto de niveles de comunicación primero, como condición necesaria para lograr vincularlos sistémicamente después. Esta primera distinción atiende la bifurcación de los intereses primarios de Bateson como biólogo  que observa la realidad con  los métodos de las ciencias naturales, y sus intereses secundarios como antropólogo interesado en captar las falacias  de toda comunicación humana.
   Esta distinción entre contextos resulta fundamental en la presentación del modelo sistémico básico, que adopta el contexto de aprendizaje adaptativo (objeto de estudio de las ciencias naturales) y el contexto de comunicación (objeto de estudio de las ciencias sociales) como estructuras autónomas, cuya articulación sistémica se realiza  de manera transdisciplinar.
  Este primer paso para la construcción de dos estructuras formales diferenciadas y de carácter isomórfico procuró atender los principios de jerarquía lógica propuesta por Russell y la reformulación realizada por Gregorio Klimovsky para los enunciados científicos.
  Atender a los principios de jerarquía lógica permitió deslindar tres niveles para el contexto de aprendizaje (protoaprendizaje, deuteroaprendizaje y neoaprendizaje) y otros tres para el de comunicación (mensajes primarios, nivel metalinguistico y nivel metacomunicativo), deslinde que permite a su vez distinguir entre el ámbito de lo dado y el de lo posible.
  La articulación sistémica posterior de ambas estructuras (el contexto de aprendizaje y el de  comunicación) en el modelo que he dado en llamar modelo sistémico batesoniano, permite seguir la trayectoria del sentido circular de interacción entre ellos, (así como definir el carácter no-dialéctico del flujo por tratarse de sistemas complementarios)  donde los efectos de un sistema pasan a formar parte de las causas de cambio en el otro, y producen cambios globales, conocidos como emergentes.
  La articulación sistémica tuvo la pretensión de poder presentar al Marco de referencia como un emergente del segundo nivel del contexto de aprendizaje que afecta y es afectado por el contexto de comunicación. El concepto de Metapauta  en cambio, pudo definirse como comportamiento emergente del tercer nivel del contexto de aprendizaje pero que afecta y es afectado por los mensajes del nivel metacomunicativo.
  El modelo se atuvo a una de las premisas fundamentales de la teoría general de sistemas, que requiere de una formulación cuyos elementos sean reemplazables una vez salvada su correspondencia en niveles lógicos como paso necesario para su articulación sistémica posterior.
  Sin embargo, en esta ocasión particular, se buscó vincular sistémica y transdisciplinarmente tanto las ciencias  naturales y las sociales, definitoria para  la antropología cognitiva según  Augé, en un abordaje donde se halla implícita  la conocida pregunta por “la pauta que conecta” que constituye el hilo conductor de este escrito:
  ¿Cuál es la pauta que conecta a todas las criaturas vivientes?” (Bateson 1982: 18)
  Esta búsqueda de tono holístico formulada por quien recibió su nombre de pila en honor a Gregory Mendel, y cuyos intereses primarios giraron en torno a la biología, permitieron su seguimiento  a la vera de un proyecto que se aleja  de aquella búsqueda de leyes predictivas que caracterizaron los orígenes evolucionistas de nuestra profesión
  Espero que estas  reflexiones hayan abierto un camino y establecido un puente entre disciplinas metodológicamente diferentes, acortando distancias, de modo tal que avance sobre las posibilidades de abordar distintas problemáticas de clara pertinencia  antropológica, tales como los fenómenos de Memoria e Identidad o de Memoria y Silencios.
  Pero es la recuperación del avanzado pensamiento de Bateson según Bateson la que hace posible esta articulación, y la que ofrece un bagaje teórico que permite fortalecer la identidad misma de una disciplina cuyo objeto de estudio es curiosamente cuestionado de  forma continua al interior de los claustros, por parte de profesionales públicamente vinculados con la recuperación de la Memoria y la Identidad


[1] El modelo sistémico inspirado en los conceptos elaborados por G.Bateson, defendido en mi tesis y reiterado en estas páginas, permite deslindar operativamente entre el nivel de situaciones dadas así como el nivel de situaciones posibles o novedosas, que retroalimentan cambios en todo el sistema. (Salvetti 2013)
[2] Estos principios consensuados por la Sociedad para la Teoría General de Sistemas (isomorfismo, diferenciación y jerarquía lógica)  para todo modelo como condición necesaria a su vinculación posterior mediante una trayectoria  de sentido circular o flujo no-dialectico entre sistemas complementarios es lo que permite observar la emergencia de fenómenos  contingentes particulares.
[3] Con respecto a las relaciones causales entre enunciados, Klimovsky acuerda con Russell cuando señala que las leyes científicas  lejos de “causar”  los fenómenos se limitan a enunciar  las “correspondencias causales” de los mismos (Klimovsky e Hidalgo 2001:45)
[4] N.de la  A.: El diseño de la tabla 1 que incorpora  elementos presentados por Klimovsky me pertenece.
[5] “La planificación social y el concepto de deuteroaprendizaje” (Bateson1991a)
[6] Este término tiene sus antecedentes en el interés nunca formalizado por Bateson en denominar “neofreudiano” a su abordaje sobre  lo que hoy llamaríamos condicionamiento de conductas infantiles generado por las madres balinesas, y que fuera documentado  con abundancia de recursos visuales.
[7] N.de la A.: El diseño de la tabla 2 que reúne los distintos niveles de aprendizaje propuestos por Bateson me pertenece.
[8] Cabe destacar que mientras el Contexto de Aprendizaje se fundamenta en datos provenientes de las Ciencias Naturales, esta estructura se fundamenta en datos provenientes de las Ciencias Sociales. Esta articulación sistémica de estructuras provenientes de ambas ciencias es definida como  Antropología Cognitiva por  M. Augé (2005:51)
[9] El carácter binario de todo mensaje primario remite a los datos de la experiencia sobre los que todo individuo (desde el perro de Pavlov hasta nosotros) realiza una selección perceptiva. Esta selección es lo que permite “aprender desde las diferencias”  según una frase conocida y reiterada de G. Bateson.
[10] Considero que muchas de las dificultades que surgieron en el grupo de Palo Alto al tratar de sistematizar las propuestas de Bateson para las prácticas de lo que se denominó pragmática de la comunicación humana se deben a  que la clasificación general unívoca entre mensajes de tipo analógico y digital propuesta por Watzlawick, además de resultar inadecuada, no tuvo en cuenta la continua  preocupación batesoniana por la percepción de las diferencias como modo de estar en el mundo. (Watzlawick et al., 1967)

[11] N.de la A.: El diseño de la tabla 3 que organiza los niveles de comunicación  propuestos por Bateson me pertenece
[12] El concepto de feedback remite al sentido circular de las interacciones entre los sistemas, donde los efectos de uno pasan a formar parte de las causas del otro. El concepto de comportamiento emergente, para denominar a estos efectos cruciales,  enfatizan el carácter no sumatorio de dichos efectos que resultan de la interacción entre sistemas contingentes (Reynoso 1998 y 2006, más detalles en mi tesis Salvetti 2013).
[13] N.de la A.: el diseño de la tabla 4 que articula sistémicamente el contexto de aprendizaje con el contexto de comunicación e introduce la emergencia observable de metapauta, me pertenece.
[14] Bateson ( 1989) ubica aquí la liberación del doble vínculo patológico así como la conversión religiosa
[15] El carácter inédito de este modelo sistémico basado en los pensamientos de Bateson que fuera construído primero y aplicado después sobre un caso particular puede ampliarse en mi Tesis de Licenciatura (Salvetti 2013)



  

Anexo 3 Contexto sistémico aplicado a la Localidad de Puelches
A continuación, pasaré a presentar la descripción sistémica  aplicada a la localidad de Puelches (provincia de La Pampa), que dé cuenta del momento de un cambio pequeño que pudo dar lugar a cambios sostenidos en el tiempo.
Exponer sistémicamente el desarrollo de los procesos socio-históricos que forman parte de la experiencia de los pobladores locales, requiere formalizar cuáles fueron las circunstancias que rodearon el momento del pequeño cambio inicial que devino en desarrollo sustentable de un sitio olvidado.
Además, el abordaje sistémico desde una mirada antropológica, requiere respetar el objeto de estudio particular de la disciplina, que tal como presenté brevemente en la introducción, consiste en analizar los fenómenos de Identidad/Alteridad (cómo los individuos se ven/son vistos por otros). El análisis focaliza particularmente en aquellos cambios en el mapa cognitivo local que permiten su seguimiento objetivo, cuando dichos cambios  tienen lugar con posterioridad a la puesta en común de las emociones vinculadas a un espacio.
Para poder elaborar el modelo sistémico aplicado, primero se deben presentar dos sistemas complejos autónomos, isomorfos y con jerarquía lógica. Además, aplicar el pensamiento de Bateson, permite partir del contexto sistémico (en adelante CS) de aprendizaje y el contexto Sistémico de comunicación [1]  para realizar las sustituciones pertinentes de los elementos.


Tabla 2. Contexto sistémico aplicado en los procesos socio-históricos de la localidad de Puelches, que muestra la emergencia de la Memoria grupal en carácter de Metapauta.
La Metapauta inicial pasa a aportar elementos diferentes de cambio, en calidad de opciones que llegan a estar disponibles dentro del Marco de las referencias dadas.
Este desplazamiento cognitivo de las referencias espaciales ha recibido su  correspondiente seguimiento objetivo. El momento inicial de los cambios tuvo lugar como consecuencia de la puesta en común de las emociones a partir de los talleres participativos en un marco de políticas de inclusión y desarrollo sustentable, donde el modelo sistémico describe el carácter  histórico de los procesos sociales vinculados al lugar.

CS de Comunicación.- Para su formulación, introduzco en el primer nivel lógico como par binario los mensajes que proporcionan la oralidad y la escritura, en vista de la relevancia que ha tenido sobre los procesos sociales locales del lugar, no solo los documentos burocráticos sino los registros históricos sobre la llamada “conquista del desierto” aspectos que pude desarrollar en la primera parte de la Tesis. Por otra parte, hay que recordar que la hipótesis sostiene que la puesta en común de las emociones, efectuada desde la oralidad, constituye  el factor de cambio crucial. 
Al segundo nivel  lógico, corresponde la interpretación de estos datos, donde los grupos indígenas locales asumieron su invisibilidad, como adecuación a  los mensajes dados en el primer nivel. Esta adecuación que distingue el fondo-figura dado, constituyó el marco de referencia histórico que la localidad adoptó durante años.
En el tercer nivel lógico, el nivel de lo posible, es el nivel que introduce el proyecto de talleres participativos, impulsados como política de carácter inclusivo. Los mensajes registrados en actas desde el primer taller revelan los cambios cruciales en las referencias cognitivas, tal como fueron descriptos en el capítulo correspondiente. Estos mensajes del tercer nivel exigen su análisis en interacción con el tercer nivel del CS de aprendizaje.
CS de Aprendizaje.- El primer nivel lógico del CS de aprendizaje presenta como datos  los términos teóricos proporcionados por las investigaciones de Curtoni tal como fueran desarrolladas en la primera parte. Estos datos se vinculan con los dos tipos básicos de conducta que han existido en La Pampa con relación al indio: aceptarlo o no aceptarlo. Aceptar al indio incluye las políticas de inclusión y aceptación de la diversidad cultural, que resultaron relevantes para el proyecto de los talleres participativos.
El segundo nivel de aprendizaje, realiza la interpretación o adecuación histórica de la conducta en estas situaciones, dentro del marco de lo dado, que condujo históricamente a naturalizar la situación ambigua que se encontraba todo lo indígena en la Pampa.
El tercer nivel de aprendizaje es el nivel de los cambios profundos y posibles. Aquí me atreví a incorporar al CS de aprendizaje adaptativo el concepto de “marcador somático positivo”, un enunciado proveniente de las neurociencias que cubre los requisitos formales de la lógica pues permite explicar el comportamiento subyacente de los enunciados correspondientes  al segundo nivel.
El concepto de marcador somático ha sido descripto con bastante detalle en la primera parte de la tesis, por lo que ahora solo me limitaré a recordar que se trata de un concepto experimental que otorga status cognitivo a las emociones, y considera su incorporación válida en toda decisión exitosa. Se llama marcador somático porque reconoce el valor de las vivencias registradas emocionalmente por el cuerpo en el momento de tomar una decisión. Cuando los recuerdos están vinculados con experiencias negativas, (marcador somático negativo) funciona como señal de alarma, y es probable que el individuo se retraiga de efectuar algún cambio. En cambio, cuando frente a una decisión surgen recuerdos  felices vinculantes, esos recuerdos constituyen el motor para decidir a favor de un proyecto.
La hipótesis sostiene que luego de la puesta en común de los recuerdos y las emociones vinculadas a los relatos del lugar, se produjo un desplazamiento en las referencias espaciales del mapa cognitivo. Este desplazamiento, abundantemente descripto en la segunda parte, representa un pequeño cambio que no obstante, ha retroalimentado las transformaciones que han conducido al desarrollo sustentable de un  lugar relegado durante muchos tiempo.





[1] El CS de aprendizaje involucra términos y métodos propios de las ciencias naturales, mientras que el CS de comunicación, términos y métodos  propios de las ciencias sociales.
                                            

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